Khalil o el engendro novelesco. Por Ilan Buzny


El siglo XXI llegó también al antisemitismo que evolucionó en dimensiones poco antes vistas y se manifiesta bajo el título de “antisionismo”. Ésta táctica novedosa abunda en los discursos anti judíos y por supuesto anti Israel, -es que claro, declararse como anti semita es algo que está mal visto, pero declararse anti sionista, es algo más progresista.-

Es delgada la línea que divide a quien pueda criticar -y bienvenido sea si lo hace con argumentos- al gobierno israelí de quienes utilizan el anti sionismo como escudo para ocultar su anti semitismo. Lamentablemente entre aquellos que utilizan el antisionismo como escudo de batalla se encuentra el acusado en la causa que envuelve el encubrimiento de la causa Amia a través del memorándum con la República Islámica de Irán, Yussuf Khalil.

Pese a ser acusado por la justicia Argentina del delito de encubrimiento agravado y traición a la patria, Khalil decide mandar una carta desde la cárcel el 29 de enero pasado alegando que el sionismo argentino está más fuerte que nunca, dando a entender que “el sionismo” es el causante de su caída en prisión.

No importa si en las escuchas que el fiscal Nisman investigaba, Khalil afirma que el memorándum que el gobierno argentino impulsó fue escrito en aquel momento 6 años antes con Fernando Esteche, líder del movimiento piquetero Quebracho (dejando de lado a la cancillería Argentina, hecho por demás escandaloso). No importa si entre enero de 2012 y febrero de 2013 Khalil mantuvo al menos 43 llamadas con Moshen Rabbani acusado de tener participación en la voladura de la AMIA y prófugo aun de la justicia Argentina. En lugar de buscar una respuesta lógica a dichas acusaciones Khalil abrió un paraguas para refugiarse desde la cárcel y decir en una carta: “(…) el avance del sionismo en la Argentina es fuerte y nos tiene que encontrar unidos y organizados, nunca se atrevieron a tanto como lo hicieron ahora” y como si esto no alcanzara lanza una frase aun más provocadora "lo peor es estar encerrado y no poder combatir el sionismo como uno realmente desea".

Las palabras por demás llamativas de Khalil, dejan a uno pensando y me pregunto a mí mismo, ¿será que su manera de combatir al sionismo tendrá algo que ver con lo que pasó en Argentina en 1994? ¿Será que su manera de combatir el sionismo sea creando un memorándum para ser tratado en el Congreso el mismo día que se recuerda universalmente el Día de recordación del Holocausto? (pacto además realizado con un régimen que niega la existencia de la Shoá)

La figura de Khalil está llena de dudas y será cuestión de tiempo ver cómo la justicia avanza en la causa y comienza a armar el rompecabezas sobre qué pasó con el encubrimiento de la causa Amia.

En un país que urge por saber la verdad de lo ocurrido el 18 de Julio de 1994, las últimas declaraciones escritas en la carta nos hacen pensar en un dicho simple pero real “Ladran Sancho, señal que cabalgamos.” Los dichos de Yussuf marcan una distancia entre los que queremos la república y por sobre todo buscamos la verdad, a contra mano de lo que él representa, el

antisemita traidor a la patria que -no soporta ver al pueblo judío de pie pese a todo- y a una nación como la Argentina buscando hacer justicia, la misma que él ,según el juez Bonadío, evitó que se hiciera con la ejecución del Memorándum.
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