Una agrupación kirchnerista, detrás de la suspensión de Argentina-Israel. Por Alberto Valdez


"La situación se estaba poniendo picante, era un grupo de no mucha gente la que se manifestó, pero hizo que nos preocupáramos", comentó con preocupación el arquero Willy Caballero una vez que Lio Messi y la "mesa chica" del seleccionado argentino habían decidido imponerles unilateralmente a las autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) la suspensión a viajar a Jerusalén para enfrentar al combinado de fútbol de Israel.

Si bien es cierto que las primeras imágenes de amenazas contra los jugadores argentinos surgieron mediáticamente desde territorio palestino, la movida de militantes y activistas que terminó de asustar a Messi y los suyos fue en los alrededores del predio de entrenamiento del Barcelona Fútbol Club. De acuerdo con información que manejan fuentes confiables de inteligencia, los manifestantes, que mostraban banderas palestinas y camisetas argentinas manchadas en sangre, eran en su mayoría argentinos que militan en la agrupación K Provincia 25.

Incluso, la información indica que la Policía Nacional de España logró identificar al pequeño grupo de activistas. No se los detuvo porque no cometieron delitos para la legislación ibérica. Los datos que le transmitieron los policías locales a la inteligencia israelí hacían referencia a la presencia de militantes argentinos y un grupo de nacionalistas catalanes radicalizados. Incluso, las fotografías periodísticas muestran a algunos de ellos con termos y mates, un hábito poco común entre los palestinos.

Durante la administración kirchnerista el Ministerio del Interior implemento un programa llamado Provincia 25. "En el marco de ampliación de derechos, se ha creado en el ámbito del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda el programa Provincia 25 específicamente destinado a los argentinos que residen en el exterior. El Programa se propone garantizar el ejercicio de los derechos políticos de los argentinos en el exterior, promoviendo su integración y la unificación de su representación, asistiéndolos en las gestiones públicas que sean competencia de este Ministerio y promoviendo el fortalecimiento de vínculos entre éstos y el Estado Nacional".

Concretamente, se puso en marcha una estructura de financiamiento y lobby que comenzó a actuar en conjunto con organizaciones chavistas, la estructura de Podemos y de otras agrupaciones de izquierda en Europa. Durante los últimos cuatro años, Facundo Firmenich, hijo de uno de los fundadores de la organización Montoneros con larga relación militar y política con la Organización de Liberación de Palestina de Yasser Arafat, fundó e impulsó en España las filiales de dos de los movimientos argentinos más vinculados al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner: La Cámpora y el Movimiento Evita. A principios de 2011 organizó en Barcelona La Cámpora 25 (considerando a España como la provincia argentina número 25) pero hoy actúan en toda Europa y también en Estados Unidos donde el miércoles fue escrachado el jefe de Gabinete, Marcos Peña, por una militante de Provincia 25.



También se transformó en un estrecho colaborador de Podemos en España, y también de los movimientos sociales bolivianos, con relación directa con Álvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia. En mayo de 2014, fue uno de los promotores de la visita de García Linera a Buenos Aires; y también del cofundador de Podemos, el politólogo Juan Carlos Monedero, que ofrecieron sendas conferencias sobre integración latinoamericana. En febrero del año pasado los militantes de Podemos, en consonancia con el kirchnerismo, escracharon al presidente Mauricio Macri en pleno recinto de la Cámara de Diputados.

Estas conexiones entre populistas latinoamericanos y europeos se exhibieron claramente durante el viaje de Cristina el año pasado a Europa, sobre todo en la reunión que mantuvo en Bruselas, sede del Parlamento Europeo, donde mantuvo una reunión con un grupo de Eurodiputados de Podemos, Izquierda Unida de España, el Partido Comunista Portugués, Front de Gauche de Francia, Die Linke de Alemania, Syriza de Grecia, Sinn Féin de Irlanda.

Volviendo a la suspensión del partido entre Argentina e Israel, se descarta que la movida de estos militantes del populismo latinoamericano con vínculos con grupos de izquierda europea y simpatizantes de Hammas y de Irán buscaban generar un efecto político "para boicotear la relación entre Macri y el premier israelí Benjamín Netanyahu" sobre todo en este contexto donde avanza la investigación sobre el crimen del fiscal Alberto Nisman y se le empieza a dar veracidad a su denuncia sobre las verdaderas razones del acuerdo entre Argentina e Irán, gran financista del grupo palestino Hammas.

En organismos de seguridad y de inteligencia de ambas orillas del Atlántico y en Israel se abona la teoría respecto a que estos grupos populistas y radicalizados (financiados inicialmente por el chavismo aunque actualmente se cree que el dinero proviene de otras latitudes) tienen una mirada muy internacional y así como lograron la destitución de Mariano Rajoy en España, creen que la continuidad de Macri en la Argentina significaría el punto final del populismo en la región.

Además, este viernes se conmemora el día de Al-Quds (día de Jerusalén por el nombre árabe de la ciudad en disputa) por ser el último del mes del Ramadán y el sábado se movilizan simpatizantes de Hammas, kirchneristas y agrupaciones de izquierda a la sede de la Embajada de Israel en Buenos Aires para festejar de paso su "triunfo" al impedir que Messi pudiera mostrar sus habilidades en el césped de Jerusalén.

Fuente: Infobae
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