¿Y si la Shoa no existió? Por Natalio Steiner, director de Comunidades Plus

La Shoa fue una de las tragedias más terribles de la historia. Muchos países fueron indiferentes en esos tiempos.

Hoy día la Shoa es reconocida y estudiada en muchos países occidentales . Pero, ¿qué pasa en los países islámicos?

La propaganda antiisraelí y la falta de educación sobre el tema han hecho que millones de musulmanes sean indiferentes a la crueldad del nazismo. Por ello es una obligación del liderazgo religioso musulmán presentar los hechos como fueron y ponerlos en el contexto histórico adecuado.

La Shoa no surgió de la nada. Fluyó del antijudaísmo histórico y del antiguo odio al judío. Los nazis orientaron la propaganda contra los judíos para lavar el cerebro de una sociedad. Los nazis fueron los precursores del boicot a comercios judíos, una estrategia que hoy intenta potenciar el BDS palestino. En toda Alemania y Austria había carteles que describían a los judíos como monstruos y se instaba a no comprar en comercios judíos. En 1940 se exhibía en los cines alemanes la película antijudía "El Judío Eterno " y los maestros en clase advertían sobre la peligrosidad de la maldad judía y se preparaban para la Solución Final. No era un secreto que la Alemania nazi concentraba esfuerzos para apoyar a líderes árabes antibritánicos en el Medio Oriente en los años de la Segunda Guerra.

La demoledora maquinaria de propaganda nazi que desarrollaría Hitler en el poder llegó a diversos lugares del mundo. Radio Berlín tenía transmisiones en árabe y persa.

Hoy, grandes sectores del orbe no escucharon sobre la Shoa ; o lo que es peor, la niegan. En su escalada de odio antijudío, sectores islamístas niegan la Shoa como hecho histórico.

¿Por qué es tan importante conocer la Shoa y pelear contra su negación ?. Porque la misma puede reorientar su viento huracanado hacia conciencias adormecidas. La indiferencia de muchos frente a los dramas de la Shoa es fruto de la falta de una educación digna o la continuación de una campaña negra de desinformación. No hay conciencia sobre estas carencias.

El mundo musulmán no debe estar ajeno a combatir estas manipulaciones. La intelectualidad musulmana debe explicar a sus poblaciones y despojar a la misma de su uso antiisraelí. El Islam sostiene como valores, aunque el terrorismo islamista sostenga lo contrario, la verdad, la caridad y la defensa del perseguido.

Sobre la intelectualidad y políticos musulmanes honestos recae la responsabilidad de denunciar y combatir el odio antijudío. Es una obligación moral islámica despertar conciencias sobre esta tragedia.
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