Una guerra mediática contra Israel y las comunidades judías del mundo

Hoy, todos somos testigos conscientes de los incrementados y demoledores ataques mediáticos a los que están expuestas la causa de Israel y de las comunidades judías del mundo.


Los observamos y lo palpamos en los medios gráficos, televisivos y también en el llamado mundo virtual, en las denominadas redes sociales como “Facebook”, “Twitter” y”Youtube”, en los variados sitios de Internet, en los foros y en los blogs. Ataques mediáticos que buscan promover en multitudinarios y desprevenidos públicos, la mentira, el terror, el racismo, la judeofobia y la sionofobia.

Dichos ataques mediáticos son simples tácticas de una estrategia mayor, están circunscriptos dentro de lo que hoy llamamos la guerra mediática, que es un auténtico conflicto bélico donde se utilizan medios no tradicionales, el ciberespacio y las nuevas tecnologías de las comunicaciones como el escenario de esta gran guerra virtual en lugar de los campos de batalla tradicionales.

La herramienta defensiva que se viene utilizando desde hace algún tiempo por ciertos grupos independientes (generalmente con resultados muy pobres) para contrarrestar estos ataques mediáticos, es la denominada hasbará o הַסְבָּרָה (“explicación o esclarecimiento”).

Estos grupos independientes somos los periodistas, escritores y comentaristas, valerosos ante los ataques externos, comprometidos hasta el tuétano con la justa causa del judaísmo y del sionismo, muñidos con una formación humana, cultural y académica del nivel más profundo.

Actuamos en todos los países del planeta, con un esforzado trabajo voluntario y un compromiso sin igual, emergiendo al mundo a través del ancho espacio cibernético para esclarecer a los confusos, informar a los desinformados y defender contra viento y marea la legitimidad del único estado democrático del medio oriente y sus derechos irrenunciables a existir y a realizarse en su hogar nacional en la Tierra de Israel.

Con un elevado compromiso y muy exiguos recursos materiales estamos activando de manera cotidiana e incansable pero también dispersa y anárquica, sin ningún tipo de asistencia externa a nuestra inacabable fuerza de voluntad y una gran motivación espiritual.

Realizamos una doble tarea de hasbará interna y externa muy necesaria, pues han comprendido a través del tiempo que los niveles de desinformación, de ignorancia de las tremendas realidades que nos acosan cotidianamente son moneda corriente entre nuestros hermanos judíos y en la humanidad toda.

Mi sincera sensación es que muchas de estas batallas de la denominada “guerra mediática” la estamos perdiendo. Quizás no es toda la responsabilidad de estos dispersos y voluntarios periodistas, escritores y comentaristas del mundo sino porque estamos viviendo complejas épocas donde la judeofobia y sionofobia arrecian activa y violentamente desde los cuatro rincones del planeta y lamentablemente arrastran hasta a muchos de nuestros hermanos del mundo.

Reconozcamos que la situación en esta guerra mediática de hoy en día, es desastrosa no solo para Israel sino también para las comunidades judías y los ciudadanos dignos y libres del mundo que tienen su destino demasiado unido al de la existencia de Israel aunque “aun no sean tan conscientes de ello”.

Los periodistas, escritores y comentaristas que batallamos de manera cotidiana e incansable pero también en forma dispersa y anárquica, sin ningún tipo de apoyo material y anímico externo seguimos presentes, hoy y siempre.

Nos decía George Orwell “En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario”

Por Guido Maisuls
Fuente: www.identidades.com.ar
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