Cómo es por dentro el hospital subterráneo más grande del mundo

Situado en la ciudad de Haifa, al norte de Israel, el complejo nosocomio de Rambam tiene quirófanos y salas de internación a 18 metros de profundidad preparados ante un eventual bombardeo convencional o químico. Puede albergar hasta 2000 camas y atender todas la complejidades médicas

Por Víctor Ingrassia

Durante el año 2006 tuvo lugar la Segunda Guerra del Líbano, también denominada Guerra Israel-Hezbolá. Fue un conflicto que afectó durante 34 días al Líbano, norte de Israel y los Altos del Golán.

El conflicto armado entre el Ejército israelí y el brazo armado de la organización chií Hezbolá, comenzó el 12 de julio de 2006 y continuó hasta el 14 de agosto al entrar en vigencia la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que estableció un alto el fuego.

El hospital Rambam aloja en su subsuelo el mayor centro de salud subterráneo antibombas del mundo

Cuatro años más tarde, el gobierno de Israel decidió construir al norte de su país un hospital subterráneo a prueba de bombas convencionales y ataques químicos y biológicos, para poder atender potenciales enfermos civiles y militares en caso de repetirse el conflicto armado.

Así fue que en 2013, el moderno Centro Médico Rambam, el mayor centro médico en el Norte de Israel, alojó el hospital subterráneo más grande del mundo, con capacidad para albergar hasta 2000 camas y proveer la más alta y compleja atención médica del momento, incluidos los servicios de cirugía, tratamientos complejos, maternidad, diálisis, urgencias, especialidades y clínica general.

Un gran estacionamiento de tres pisos se convierte en 48 horas en un complejo hospital para 2000 camas

Está ubicado en la ciudad de Haifa, renombrada por su pluralismo cultural y religioso. Fundado por el gobierno británico en 1938, diez años antes de la independencia del país, su nombre fue cambiado a RAMBAM (por el rabino Moshe Ben Maimon – Maimónides) en 1952.

Gracias a una generosa contribución por parte de la familia Sammy Ofer y el apoyo del gobierno de Israel fue posible el inicio de este proyecto crucial para la seguridad nacional al norte del país.

Todas las especialidades pueden ser atendidas, incluso bajo fuego extremo

“En caso de situaciones de emergencia, en un plazo máximo de 48 horas, el estacionamiento subterráneo de tres niveles y capacidad para 1500 autos se puede convertir en un hospital complejo con capacidad para 2000 pacientes internados. Puede funcionar en condiciones de ataques tanto con armas convencionales, como con armas químicas o biológicas”, explicó a Infobae el director del Rambam, el profesor Rafi Beyar.

Un desafío para su construcción

La construcción de la instalación se convirtió en un gran desafío técnico y de ingeniería. Para realizar su edificación y poder soportar la enorme estructura se excavó una fosa de 20 dunas de superficie a una profundidad de 18 metros. Más de 1000 mezcladoras de cemento durante 36 horas corridas transportaron el material al sitio de la construcción, haciendo de éste el proyecto de ingenieria el más grande de su tipo en el norte de Israel.

En tiempos de paz el edificio es utilizado cotidianamente como un enorme y sofisticado estacionamiento de autos. En tiempos de contienda y solamente en 48 horas puede convertirse en un moderno hospital de atención médica avanzada.

“Como centro de trauma y el hospital más grande del norte del país, tenemos la responsabilidad de brindar tratamiento a soldados y civiles incluso en situaciones de emergencia”, aseguró Beyar.

Y agregó: “La realidad que nos rodea nos obliga a practicar diferentes situaciones y prepararnos para una realidad que podría suceder. Espero que nunca tengamos que enfrentar la prueba de la realidad, pero estamos preparados para cualquier situación”.

A medida que es necesario ganar espacio, los autos se corren para aumentar el número de camas

La nueva instalación permite a los médicos tener todo el equipamiento y las herramientas que necesitan para continuar la atención de pacientes, y para hacer frente a la afluencia de heridos que lleguen en casos de emergencia.

Además de poseer este complejo nosocomio subterráneo, el campus de Rambam alberga cuatro nuevos edificios: un hospital infantil, un hospital para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, un hospital oncológico y una nueva torre de investigaciones medicas actualmente en construcción, donde los investigadores más prominentes del mundo tendrán acceso a laboratorios sofisticados que se construirán para desarrollar nuevas tecnologias, drogas y tratamientos para enfermedades.

La construcción se terminó en 3 años y estuvo operativo desde 2013

El costo de la construcción del nuevo campus del Centro Medico Rambam, incluyendo el hospital subterráneo, fue de 350 millones de dólares.

Un mes antes de la visita de Infobae, el Centro Médico Rambam, realizó un simulacro de emergencia simulando ataques de cohetes y misiles contra la ciudad de Haifa, incluido un escenario con proyectiles que transportaban ojivas químicas.

Durante el simulacro, Rambam se vio obligado a transferir la actividad al hospital subterráneo Sammy Ofer y a tratar a cientos de heridos allí, algunos de los cuales habían estado expuestos a sustancias químicas.

El ejercicio, que contó con la cooperación del Comando del Frente Local, las fuerzas de rescate y varios ministerios del gobierno, se llevó a cabo a lo largo de la mañana y participaron numerosos miembros del personal de emergencia del hospital, así como decenas de soldados del Comando del Frente Local.





Durante el transcurso del escenario, los profesionales obtuvieron experiencia transformando el estacionamiento subterráneo en Rambam en un hospital subterráneo protegido, y repleto de víctimas que llegaban de un escenario de guerra real desde toda la región norte.

Se los trataron suponiendo que fueron expuestos a sustancias químicas de naturaleza desconocida.

El complejo puede generar energía eléctrica por su cuenta y posee reservas de oxígeno para tres días, así como agua potable, alimentos y medicamentos.

Durante la guerra en 2006, y durante periodos ‘calientes’ en la última década en el sur de Israel cuando el grupo terrorista Hamas lanzó decenas de misiles al día sobre ciudades y hospitales, tanto Rambam en el norte como el Hospital Barzilai en Ashkelon (donde un modelo similar, pero más pequeño se encuentra en construcción) se vieron obligados a tratar pacientes bajo fuego.

Fuente: Infobae
Share on Google Plus

0 comentarios:

Publicar un comentario