Abren el primer archivo público por la memoria del Holocausto del país


Reúne más de mil títulos, entre investigaciones, ficciones y ensayos. “La mayor causa del antisemitismo es la ignorancia”, dicen desde el centro Wiesenthal, que impulsó la idea.

Libros de divulgación sobre la historia del antisemitismo, investigaciones sobre el paradero de los nazis que llegaron a la Argentina tras la victoria aliada, decenas de testimonios de sobrevivientes del Holocausto e investigaciones sobre cuestiones vinculadas a la xenofobia y el racismo; además, de ficciones y algunas perlas de inestimable valor bibliográfico. Esos son algunos de los ejes que conforman el nuevo Fondo Simón Wiesenthal de la Biblioteca Nacional, dedicado al genocidio judío y a los efectos y riesgos asociados a la discriminación, en un sentido más amplio. Un corpus que servirá tanto a estudiantes que quieran contactarse por primera vez con cuestiones asociadas a estos temas como a eruditos y estudiosos en la materia, que encontrarán incunables, material antiguo y también proveniente de otros países.

El valor de la propuesta está dado por el hecho de que,  de manera gratuita, cualquier interesado podrá acceder a partir de esta semana a material histórico que, a su vez, cumple la función de resguardarnos como sociedad de los horrores del pasado. Es bajo esa certeza que la Biblioteca, en tanto espacio público, asume el compromiso.

La iniciativa que dio origen a este fondo, que hoy se presenta en sociedad, surgió del propio Centro Wiesenthal, a partir del impulso de su titular y representante para América latina, Ariel Gelblung, que en 2013 propuso al director de la Biblioteca Alberto Manguel, reunir un corpus de "los imprescindibles" sobre el nazismo. Entonces, la Biblioteca contaba con apenas tres volúmenes al respecto, pero a partir de un convenio firmado en octubre del año pasado, llegaron a reunirse más de mil títulos, disponibles para los lectores argentinos.

Tras el cambio de gestión, la actual directora, Elsa Barber, retomó la posta "aún con mayor entusiasmo", destaca Gelblung, quien hace unos meses convocó a estudiosos en el tema a enviar los nombres de los libros que no podían faltar. A partir de las donaciones de entidades como la Amia -que aportó unos 238 volúmenes- y el Museo del Holocausto -con otro tanto- y de las donaciones de particulares, se llegó a reunir este copioso material que podrá seguir engrosándose a lo largo de los años.

Es el que se presentará formalmente este miércoles, en un acto que tendrá lugar en la sala Juan L. Ortiz del edificio de Agüero 2502 y donde habrá funcionarios involucrados y también sobrevivientes del Holocausto, convocados para la ocasión.

El Centro Simon Wiesenthal, que asumió el compromiso de reunir este fondo, con el apoyo del Museo del Holocausto en Buenos Aires y Generaciones de la Shoa, abrió a su vez una convocatoria invitando a editores, coleccionistas, librerías, instituciones y privados para que donaran ejemplares de ese inventario. "Este es sólo punto de partida y la idea es que siga creciendo en el tiempo", explica Gelblung a Clarín.

O sea: existían bibliotecas aisladas de las diversas entidades, pero ahora ese material reunido se replica en una institución pública. 

El objetivo, claro, es seguir honrando la memoria de las víctimas, garantizar la preservación y la difusión de estos materiales y también repensar los efectos actuales de los prejuicios antisemitas y xenófobos.

Como con el resto del acervo de la Biblioteca, ahora se informará a los usuarios qué títulos se encuentren a disposición de ellos para su consulta, aún si van a consultar por cuestiones indirectamente relacionadas.

"La mayor causa del antisemitismo, aunque no la única, es la ignorancia, y ésta se combate con saber -opina Gelblung-. Por eso la Biblioteca Nacional Mariano Moreno tiene que tener los libros para sustentar una política que combata dicha ignorancia, sobre todo cuando se fomenta la convivencia en la diversidad", dice.

Entre las perlas disponibles a los lectores argentinos hay desde libros del propio Simón Wiesenthal o traducciones al español de libros como Los verdugos voluntarios de Hitler, a una rareza como el volumen dedicado y firmado de puño y letra por el nieto de Arístides de Sousa Mendes, el  cónsul portugués que en 1940 expidió frenéticamente visas a los portugueses tras la invasión de Francia por la Alemania Nazi, durante la Segunda Guerra. Aunque la cifra aún está en discusión, algunos periódicos sostienen que de Sousa Mendes habría salvado a unas 30 mil personas. 

Cómo sumarse

La forma de participar de esta iniciativa consiste en indicar qué libro o libros se encuentran disponibles para la donación, enviando los datos de contacto a biblioteca.wiesenthal@gmail. El Centro Wiesenthal invita, además, a quienes así lo deseen, a agregar unas líneas que expliquen el por qué se suman al mismo y la razón de la elección de ese libro en particular.

Fuente: Clarín
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