Informe anual sobre antisemitismo en Argentina. Por Dra. Marisa Braylan

PRESENTACIÓN 20º INFORME ANUAL SOBRE ANTISEMITISMO EN LA ARGENTINA (CES-DAIA) Y RESULTADO DE LA INVESTIGACIÓN SOBRE LAS REPRESENTACIONES SOCIALES DE LOS JUDÍOS EN LA AGENTINA ELABORADA POR EL INSTITUTO GINO GERMANI DE LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES DE LA UBA

Foto: Infobae

Por Dra. Marisa Braylan

En esta vigésimo primera edición del Informe anual sobre antisemitismo en la Argentina, correspondiente al año 2018, se enumeran y analizan las denuncias recibidas en la Mesa de Denuncias DAIA, que, en forma sistemática e ininterrumpida, analiza el Centro de Estudios Sociales (CES) de la entidad hace veinte años, instrumento de visibilización sociológica del antisemitismo en la Argentina.

En este reporte, la materia prima de análisis son los hechos que se advierten como judeofóbicos por parte de la propia víctima directa o como testigo, y su voluntad de transmitirlos para su correspondiente canalización. Se trata ya de un acto discriminatorio, como consecuencia de la preexistencia de un prejuicio. Quien en ese lugar se erige, no hace más que ejercer plena y responsablemente su ciudadanía, observando una aptitud empática, fortaleciendo el derecho a la igualdad, pilar sobre el que se asienta la democracia. Desnaturalizando los prejuicios y registrando sus apariciones se da el primer paso hacia la concientización y la posibilidad de transformar una realidad contradictoria. Así, se detendría el escalamiento hacia una profundización y reproducción de los estigmas.

Durante el año 2018 la DAIA registró la mayor cantidad de denuncias por hechos antisemitas en la Argentina en los últimos veinte años. Hubo un total de 834 hechos, lo cual representó un incremento del 107%, frente a los 404 advertidos durante 2017. Durante el período bajo análisis, una variedad de temas vinculados a lo comunitario adquirió relevancia en la agenda mediática nacional, lo cual desencadenó una multiplicidad de manifestaciones discriminatorias por parte de usuarios que expresaron públicamente sus prejuicios antisemitas mediante comentarios en las redes sociales y los sitios web de medios comunicacionales. Es por ello que en los últimos años las denuncias por hechos judeofóbicos en el espacio online han ido incrementándose de manera constante frente a aquellas sucedidas en el espacio offline, que alcanzó en esta última edición al 90% de los descargos recibidos.

Sin lugar a dudas, los actuales modos de comunicación les han otorgado una posibilidad de circulación a los discursos de toda índole, sin precedentes. Por este motivo, y a pesar de la dificultad en un monitoreo que abarque toda la información a disposición, desde 2015 se modificó metodológicamente el conteo de los hechos acontecidos en ese soporte. Se presta atención a cada comentario y sus reiteraciones. En ese sentido, y dada aún la laguna legal frente a este tipo de conflicto, se han realizado gestiones institucionales con empresas ligadas al mundo virtual con el fin de buscar estrategias para evitar la difusión al infinito de los mensajes antisemitas.

Es de destacar, en cuanto a esta problemática, la tarea que lleva adelante el Centro Simon Wiesenthal, que produce anualmente un “reporte de calificaciones” (ver artículo correspondiente), acerca de las principales empresas proveedoras de redes sociales según su compromiso para filtrar los mensajes de odio.

Complementariamente, el Centro de Estudios Sociales dicta el programa “Mi compromiso con la diversidad” en establecimientos educativos públicos y privados, dentro y fuera de la red comunitaria, a padres y a docentes. También desarrolla el

Programa Convivencia, en empresas y organismos del Estado, dirigido a adultos. Ambos tienen por objetivo sensibilizar acerca de las prácticas de la violencia discriminatoria en general, y su manifestación virtual en las redes sociales, promoviendo su uso responsable, la capacidad de ponerse en el lugar del otro considerada como la empatía inclusiva, la deconstrucción de los prejuicios y el abandono de la indiferencia. En 2018 no se presentó ningún pico en la crisis en el conflicto en Medio Oriente, por lo que tampoco impactó en la cantidad de denuncias, como sí advertimos en informes anteriores frente a esa situación.

En esta oportunidad, incluimos el relato de un caso que da cuenta de la realidad de una comunidad educativa, que honra con su nombre a monseñor Gustavo Franceschi, un sacerdote e intelectual de ideas antisemitas y antidemocráticas, y de la puesta en discusión de la problemática del antisemitismo. La Cooperadora de la Escuela 17 del Distrito Escolar 14, del barrio porteño de Colegiales, junto con un grupo de madres y padres, propuso someter a discusión ese nombre. Este ejercicio democrático puso de relevancia que cuando se le asigna un nombre a una escuela, se busca relacionarla directamente con los valores que esa denominación expresa y transmite.

Con relación al antisemitismo presente en otros países, se observa con preocupación la presencia de partidos con ideas xenófobas y de ultraderecha que alcanzan importantes espacios de poder, exaltando ideas racistas, antisionistas, insistiendo en la supuesta “conspiración” organizada por los judíos para desequilibrar el orden mundial. En algunos casos, las manifestaciones han sido de mucha violencia y afectaron la normalidad de la vida judía.

Otro apartado de este trabajo alude a la presencia en el país de partidos políticos con éxito en canalizar los sentimientos prejuiciosos y discriminatorios de un sector de la sociedad que siempre están latentes. Me estoy refiriendo en particular al caso de Alejandro Biondini. Por eso, el posible crecimiento electoral de los neonazis es un desafío de especial relevancia y complejidad que nos interpela.

Este año, junto con el análisis de las denuncias recibidas, se ofrecen los resultados de un sondeo de opinión sobre discriminación elaborado por el Instituto de Investigaciones Gino Germani, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. De allí se desprenden importantes aspectos del comportamiento de la sociedad argentina frente a otros colectivos vulnerables al prejuicio. Este estudio se repite luego de diez años y permite comparar el recorrido de tales actitudes. Estamos convencidos de que aquello que este sondeo refleje será de esencial relevancia para el diseño de políticas propositivas a tal efecto.

Por Dra. Marisa Braylan. Directora del Centro de Estudios Sociales de la DAIA.
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