La mujer judía que espió a los Nazis

¿Cómo se convirtió en espía esta valiente judía proveniente de una familia ortodoxa?


Marthe Cohn fue una increíble espía francesa detrás de las líneas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial. Tenía veinte años y era una bella rubia de ojos claros y tez blanca. “Pensaron que era una rubia tonta”, dijo hace poco ante una audiencia en Atlanta la diminuta mujer de 98 años.

Más dura de lo que algunos hubieran pensado, Cohn se unió al ejército francés y se convirtió en miembro del servicio de inteligencia del Primer Ejército francés. Gracias a su perfecto acento alemán, fue capaz de introducirse a las líneas enemigas y recoger información interna sobre los movimientos de las tropas nazis.

Cohn arriesgó vida y viajó por la campiña, donde las tropas creyeron su historia de que era una enfermera alemana tratando de descubrir qué había ocurrido con su prometido nazi después de ser capturado por los aliados. Ella descubrió a dónde iban a trasladarse los soldados y pudo alertar a los comandantes aliados.

Con enorme coraje, aceptó misiones en territorio alemán que pusieron en riesgo su vida. Cohn nunca mencionó a sus superiores que ella era judía.

¿Cómo una joven de una devota familia ortodoxa, con un abuelo rabino, llegó a convertirse en espía? Esta es una historia que hace poco Cohn comenzó a compartir con audiencias de todo el mundo.

Infiltrarse en las líneas enemigas

Cohn nació en 1920 y cuando Hitler llegó al poder vivía en Francia, justo en la frontera con Alemania. Su familia brindó refugio a los judíos que huían de los nazis. Pero en un giro del destino, también su país cayó bajo el dominio nazi.

Sus padres habían crecido cuando Alemania controlaba la región, en consecuencia hablaban sólo alemán. Ella y sus seis hermanos hablaban con sus padres en alemán, pero entre ellos hablaban en francés.

Su familia siguió adelante a pesar de las terribles restricciones sobre la vida cotidiana de los judíos. “Con el sello de ‘judío’ no podías ir a ningún sitio público, no a la terminal de trenes ni a la estación de autobuses. Sólo podías ir a comprar comida después de las 4:30, cuando ya habían vendido todo. Teníamos sólo una hora para hacer nuestras compras”, cuenta.

Afortunadamente, había comerciantes bondadosos que les guardaban productos para que pudieran comprarlos después de las 4:30.

Cohn estudió enfermería y se comprometió con un joven estudiante de medicina llamado Jacques. Ambos participaban en actividades de la resistencia para salvar a otros judíos del régimen nazi. Finalmente Jacques fue arrestado y ejecutado.

Cuando la ocupación nazi se fortaleció, su familia decidió huir al sur de Francia que no estaba ocupada, con documentos falsos que no los identificaban como judíos. Mientras tanto, una de sus hermanas fue llevada a prisión por sus actividades en la resistencia y luego la transfirieron a un campo en los márgenes de Poitiers, Francia. Aunque la familia tenía un plan para ayudarla a escapar, la joven se negó porque creyó que la ayuda médica que ella brindaba a los niños en el campo era demasiado importante.

“Años después descubrimos que la deportaron a Auschwitz y nunca salió de allí”, relata Cohn.

En 1944, tras la liberación de París, Cohn se enroló en el ejército francés. El oficial a mando declaró: “Tengo suficientes enfermeras. Tú serás una asistente social”. Pero cuando los oficiales supieron que ella hablaba alemán con fluidez, la reclutaron para un puesto de inteligencia: una espía.

La coartada que abría los corazones

Durante varias semanas Cohn fue sometida a un entrenamiento intensivo. Ella interrogó prisioneros de guerra alemanes para descubrir los planes de retirada de Alsacia hacia Alemania. Después de obtener información de los prisioneros de guerra, eventualmente la enviaron a cruzar la frontera hacia Alemania. Llevó más de una docena de intentos hasta que lo logró.

Cohn se acercaba a las tropas alemanas, que simpatizaban con ella cuando declaraba su búsqueda desesperada de información sobre su prometido nazi que había desaparecido. Utilizando este argumento, ella descubrió hacia dónde se dirigían las tropas nazis. Luego transmitió esa información a la inteligencia francesa a través de mensajes codificados.

# Se considera que Cohn proveyó información que ayudó a acortar la guerra y salvar vidas

Entre los datos importantes que ella transmitió se encuentra el hecho de que la Línea Sigfrido cerca de Freiburg había sido evacuada y que un remanente del ejército alemán esperaba en el Bosque Negro para emboscar a los enemigos. La información ayudó a los comandantes aliados a prepararse para los movimientos de las tropas alemanas.

Se considera que Cohn proveyó información que ayudó a acortar la guerra y salvar vidas.

Por su meritorio servicio y sus actos de valentía para ayudar a los aliados a vencer a los nazis, ella obtuvo el distinguido honor militar de Francia, la Médaille militaire.

Durante más de medio siglo, Cohn mantuvo su pasado en secreto. Ni siquiera sus hijos sabían en qué medida ella había ayudado a vencer a los nazis. Sólo en los años 90 aceptó ser entrevistada por la Fundación Shoá del Museo del Holocausto de los Estados Unidos, y contar sus experiencias en la lucha contra el ejército alemán.

En el 2002 publicó un libro autobiográfico: Behind Enemy Lines: The True Story of a French Jewish Spy in Nazi Germany. Marthe reside en California y está casada con el anestesista jubilado Dr. Major Cohn. A partir de la publicación de su libro, la anciana se dedicó a compartir sus recuerdos. La pareja viaja y ambos suben al escenario para presentar juntos la increíble historia de Marthe. También están filmando un documental sobre su vida: “Una espía inusual”, cuya presentación está programada para muy pronto.

Fuente: Aish Latino
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