Armas químicas en Siria en el centro de nueva confrontación entre Rusia y Occidente

Rusia y Occidente se preparan para una nueva confrontación en el organismo mundial de vigilancia de armas químicas esta semana sobre un nuevo equipo que nombrará a los culpables de los ataques en Siria por primera vez.


Se espera que el primer informe de los investigadores en el que se identifican a los autores de los delitos se publique a principios del próximo año, y las tensiones ya están aumentando en la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).

Moscú amenaza con bloquear el presupuesto de la OPAQ para el año que viene en la reunión anual de La Haya si incluye la financiación del nuevo equipo, que podría cerrar efectivamente el organismo de control.

Pero Estados Unidos, Reino Unido, Francia y otros aliados creen que tienen suficiente apoyo para que se apruebe con una gran mayoría.

A pesar de las feroces objeciones de Siria y sus aliados, los Estados miembros de la OPAQ acordaron en 2018 otorgar a la organización nuevos poderes para culpar a los culpables del uso de armas tóxicas.

Anteriormente, el organismo de control -que ganó el Premio Nobel de la Paz en 2013 y ha eliminado el 97 por ciento de las armas químicas del mundo- sólo tenía el mandato de decir si se había producido o no un ataque.

«Todo el mundo está esperando los resultados [del Equipo de Investigación e Identificación del IIT]», dijo un diplomático de alto rango a AFP, a condición de que se mantenga el anonimato.

Rusia, Irán y China encabezaron los esfuerzos para bloquear el presupuesto el año pasado, pero éste fue aprobado por una mayoría de 99 a 27 votos.

Los diplomáticos occidentales esperan mejorar esa cifra este año para mostrar el apoyo internacional a la OPAQ. Se espera una votación el miércoles.

Lodo en las aguas

Moscú ha planteado sistemáticamente dudas sobre los ataques químicos en Siria o ha insistido en que fueron organizados, y recientemente ha puesto de relieve un informe filtrado que plantea interrogantes sobre un mortal ataque con cloro en la ciudad siria de Douma en abril de 2018.

Los diplomáticos occidentales, sin embargo, dicen que los rusos y los sirios están tratando de enturbiar las aguas sobre los presuntos ataques de las fuerzas del presidente Bashar Assad.

Las tensiones también han sido altas desde que cuatro espías rusos fueron expulsados de los Países Bajos en 2018 por supuestamente intentar piratear los ordenadores de la OPAQ.

Se espera que los primeros informes del nuevo equipo de investigación se presenten en los próximos meses, dijo recientemente el jefe de la OPAQ, Fernando Arias. Los diplomáticos dicen que esperan que se libere en febrero o marzo.

Siria aceptó entregar su arsenal químico en 2013, evitando por poco los ataques aéreos de Estados Unidos y Francia en represalia por un presunto ataque con sarín que causó la muerte de 1.400 personas en el suburbio de Ghouta, en Damasco.

Sin embargo, Rusia y Occidente pueden llegar a un acuerdo sobre la espinosa cuestión de si ampliar la lista de armas químicas prohibidas para incluir a los nuevos «novichoks», el agente nervioso utilizado en los ataques de Salisbury de 2018.

Londres culpó a Moscú por el envenenamiento del ex agente doble ruso Sergei Skripal y su hija, y dijo que se utilizó novichok, un veneno de grado militar desarrollado por la Unión Soviética durante la Guerra Fría.

Estados Unidos, los Países Bajos y Canadá han pedido que se añadan dos novichoks, pero Moscú quiere añadir sustancias químicas similares con las que dice que las naciones occidentales estaban experimentando.

Los diplomáticos dijeron que ahora parecía haber un compromiso.

Fuente: Israel Noticias
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