Contra el reloj, por la humanidad


Hoy mi nietito de algo menos de 1 año dijo por primera vez “papá” y yo lo vi y oí por el video que mi hijo, feliz y emocionado, me mandó por celular. Lo primero fue alegrarme, inmensamente, porque de su mirada y su hermosa sonrisa quedaba claro que no era un mero sonido que su padre quería a toda costa interpretar como referencia consciente a él, sino realmente eso, “papá”…mirándolo claramente a él. O mejor dicho, “ába”, en hebreo.

Y después de la profunda felicidad, lloré, pero no sólo de emoción. Lloré porque ya entendí que cuando dentro de pocos días cumpla su primer añito, todos estaremos aún en cuarentena, cada uno en su casa. Y que deberemos esperar al parecer un buen tiempo para festejar juntos bien abrazados.

Y con esa pesadez en el corazón, continué mi jornada, como todos los días. Hasta que de noche, afortunadamente, pude concretar una entrevista especial que me hace terminar el día con espíritu optimista, segura de que después de lo duro, vendrá algo mejor, y que la humanidad seguirá así siempre, aunque con obstáculos, luchando por avanzar.

Estuve al teléfono 1 hora y 10 minutos con el Dr. Shay Fleishon, un biólogo israelí de 37 años, especializado en biotecnología, que se desempeña como Director Ejecutivo del BioJerusalem Center. Años atrás, en sus estudios en el renombrado Instituto Weizmann de Ciencias se dedicó a la investigación en Biología Molecular. En el Centro tecnológico que dirige, en la capital israelí-el único en Israel de este tipo y envergadura en una sola ciudad- se concentran 154 compañías dedicadas a las Ciencias de la Vida.

Su mensaje claro y tajante es que en este preciso instante, tanto en Israel como en diferentes partes del mundo, se están desplegando esfuerzos muy concretos no sólo para hallar una vacuna para el Corona (eso llevará un año o más) sino para desarrollar distintas tecnologías que ayudarán significativamente a lidiar con el virus. Es un mensaje de esperanza en el que por un lado compartió con nosotros detalles de varios desarrollos israelíes, de su propio centro en Jerusalem,  que estarán activos dentro de muy poco tiempo y serán claves en esta batalla.Y por otro destacó  que también en otros sitios trabajan en la misma dirección.

Son varios los ejemplos. Una máscara especial desarrollada en Jerusalem que ya está en uso. Y el desarrollo de sustancias protectoras que podrán en cuestión al parecer de sólo unas semanas ser utilizadas en hospitales y hogares de ancianos para matar al virus en el aire y sobre superficies.Y métodos de diagnóstico que acelerarán el proceso. Y de empresas que desvían las investigaciones en ciertos remedios que estaban realizado, a su aplicación a Corona, y ya lo están testeando. Y muy especialmente, el estudio de Pepticom, una compañía que desarrolla un logaritmo que haría posible impedir al virus que logre entrar a la célula.

Y mucho más, en protección, en diagnóstico, en el desarrollo de varias herramientas tecnológicas que pueden ser determinantes en la lucha contra el Corona.

Estaremos publicando la entrevista completa con todos los detalles dentro de muy pocos días.

“Este es un mensaje de esperanza”, afirma Shay volviendo el comienzo. “La crisis mundial que vivimos, nos enseña que no somos inmunes, que el hombre no es superior a todo, que hay peligros con los que lidiar. Pero también nos enseña que debemos dar valor a lo que nos va a ayudar, a la tecnología que tiene como objetivo permitir que sigamos adelante, ya que nuestra meta en la investigación tecnológica en este campo, es que la especie humana sobreviva y no viva con sufrimiento”.

Y yo sé que apenas esto pase, iré a estar con mi nietito, deseando con toda el alma que crezca en un mundo sano y en paz.

Por Ana Jerozolimski
Fuente: Semanario Hebreo Jai
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