¿Un presidente judío? Sanders y Bloomberg compiten para romper esa barrera en Estados Unidos

Los aspirantes a la Casa Blanca, Bernie Sanders y Michael Bloomberg no podrían ser más diferentes en sus políticas, pero de una manera sorprendente comparten una similitud que marca un hito en la campaña presidencial de Estados Unidos: ambos son judíos.


Si el senador progresista Sanders, quien lidera la carrera demócrata, o el multimillonario centrista Bloomberg, tercero en las encuestas, ganaran la nominación y luego las elecciones contra Donald Trump, Estados Unidos tendría el primer presidente judío en su historia.

Y, sin embargo, el hecho de que dos judíos estén en posiciones destacadas en la carrera de 2020 -16 meses después de que un nacionalista blanco asesinara a 11 fieles en una sinagoga de Pittsburgh- ha sido celebrado silenciosamente entre la comunidad judía, observó el rabino Adam Kligfeld.

“Es asombroso, impresionante, sorprendente y extraño lo poco que se está hablando de eso”, dijo a la AFP Kligfeld, rabino de Temple Beth Am en Los Ángeles.

“Tal vez eso es un buen signo”.

Pero los dos candidatos también generan preocupación. Sanders es un autodenominado “socialista democrático”, mientras que Bloomberg es un multimillonario acusado de comprar su camino a la carrera presidencial.

Hay poco aprecio entre ellos, como se evidenció en enero cuando Bloomberg criticó a Sanders en una sinagoga en Miami.

“Sé que no soy el único candidato judío que se postula para presidente”, dijo el magnate de los medios.

“Pero yo soy el único que no quiere convertir a Estados Unidos en un kibutz”, indicó, en referencia a las colonias agrícolas israelíes de producción comunitaria.

El ascenso de Sanders ha provocado un debate sobre si los valores adoptados por los judíos, como la justicia social, se logran mejor a través de políticas que incluyen la atención médica universal o la defensa inquebrantable de Israel.

Sanders se enfrentó a muchos de su comunidad el domingo al anunciar que boicotearía la próxima reunión anual de AIPAC, el lobby pro-Israel de Washington, al que acusa de proporcionar una plataforma para la “intolerancia”.

Sanders ha insistido reiteradamente en que apoya a Israel pero se opone a las políticas que, según él, lastiman a los palestinos.

En el debate del martes calificó al primer ministro Benjamin Netanyahu de “racista reaccionario”.

El liderazgo de Sanders en la carrera ha sido un motivo de orgullo para algunos judíos, pero también ansiedad para otros.

“Sanders es una persona más difícil de apoyar de lo que la comunidad judía centrista fantaseaba sería la primera vez que tuvieran la oportunidad de considerar a un candidato judío”, dijo Kligfeld.

– Identidad judía “orgullosa” –

Durante varias décadas, los judíos han votado abrumadoramente por los demócratas.

Más de dos tercios de los judíos estadounidenses se oponen a Trump, a pesar de sus afirmaciones de que es el defensor más ardiente de Israel.

Pero solo el 11% de los votantes judíos apoyan la candidatura de Sanders, mientras que el 8% respalda a Bloomberg, según las encuestas del Pew Research Center de enero.

Kligfeld notó el tema de que la fe de los candidatos es menos relevante que hace 20 años atrás, cuando el demócrata moderado Joe Lieberman, un judío ortodoxo, era el candidato a la vicepresidencia.

El compañero de fórmula de Al Gore provocó un animado debate sobre el judaísmo y la Casa Blanca, en particular sobre cómo Lieberman podría servir como vicepresidente si seguía la regla de sabbat que prohíbe el trabajo desde el atardecer del viernes hasta el atardecer del sábado.

Que Sanders y Bloomberg sean menos observadores que Lieberman puede haber mitigado preocupaciones similares.

Con Trump acusado de avivar las llamas de una guerra cultural, y en medio de una ola de violencia antisemita, el éxito de Sanders y Bloomberg es notable.

“Definitivamente es significativo (que) dos políticos muy diferentes, pero ambos con herencia judía y orgullosos de su identidad judía puedan estar en una posición política nacional tan prominente”, dijo Logan Bayroff, director de comunicaciones de J Street.

El grupo progresista pro-Israel no respalda a los candidatos, pero ha dicho que apoyará al candidato demócrata contra Trump.

Muchas políticas de Sanders y otros candidatos demócratas “se alinean con nuestros puntos de vista y los de la mayoría de los judíos estadounidenses”, dijo Bayroff.

En su primera campaña presidencial, en 2016, Sanders evitó en gran medida discutir su religión.

Ha sido más abierto sobre su identidad en esta oportunidad. En diciembre utilizó un soplete para encender una menorá de Janucá en Iowa, donde recordó cómo su padre emigró de Polonia para huir de los ataques antisemitas.

En noviembre, escribió un ensayo en la revista Jewish Currents en el que dijo que varios familiares fueron “asesinados por los nazis”.

Fuente: El Periódico de México
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