La historia del estudiante para rabino argentino que quedó internado por coronavirus en Rusia

Tiene 21 años y se contagió en un viaje con amigos. Desde el hospital en Moscú, envía un mensaje positivo: “Hay que permanecer alegre”.


Ber Jaim Arcusin es un joven de 21 años que paseaba con sus amigos por Europa. Estudiante para rabino, ortodoxo y asiduo practicante en el templo judío Jabad Luvabich, del barrio de Once, llegó a Moscú hace varias semanas, cuando el coronavirus ya había sido declarado pandemia​ por la Organización Mundial de la Salud.

Para entonces le comentó a otro amigo de la comunidad judía en Rusia que se sentía algo afiebrado. Y como habían dado vueltas por Francia, Reino Unido y Bulgaria -con sitios con alta tasa de contagiados- el consejo fue unánime: hacerse el test.

"Sentía un poco de dolor de garganta y tenía una fiebre pero de no más de 37,9 grados. Nada más", contó. Son tres jóvenes argentinos. "Nos hicimos los estudios y a los pocos días teníamos una ambulancia en la puerta de la casa (se albergan con la colectividad judía de Rusia). Nos vino a buscar para internarnos porque nos había dado positivo el test".

"La verdad -dice Bernardo en conversación telefónica con Clarín- no sentí nada diferente". Afirma, con buen ánimo, que siempre respiró bien, nunca tuvo tos. "Nada del otro mundo", suspira con alegría desde el llamado Hospital 40 de Moscú adonde permanece internado desde hace 17 días. "Me trataron siempre muy bien".

Sus dos amigos ya fueron dados de alta el domingo pasado al negativizar la enfermedad.

​Desde el 15 de marzo, el embajador argentino en Moscú, Ricardo Lagorio, está en contacto diario con los jóvenes a los que asiste por la vía consular. Se informó que a la embajada argentina sólo llegaron estos tres casos de ciudadanos afectados por el Covid-19, y como están contenidos también por la colectividad judía local, pueden ser alimentados de manera Kosher en el hospital, para conservar rigurosamente sus tradiciones.

A diferencia de historias trágicas de en la era del coronavirus, la de Ber Jaim es la experiencia contraria. De que se puede salir bien y dar un mensaje alentador a un mundo azorado por el nivel de contagio y muerte que encarna la pandemia.

"Hay que permanecer alegre", dijo en un video que mandó a Clarín este joven, que no pudo contenerse y recordó que pronto será Pesaj y que en su templo se produce el "mejor matza", un pan ácimo y plano, que es tradicional en la gastronomía judía.

Ber Jaim contó que fue tratado solamente con unas pastillas de Ribarvirina, que actúa como antiviral, que también se puede suministrar por vía inhalatoria o tópica.

Rusia registró este martes un aumento de 500 casos de coronavirus, el mayor incremento hasta ahora de un día a otro, hasta un total de 2.337 infectados, de los cuales 1.613 están en Moscú. Según informó la agencia EFE, en total en el país han fallecido 17 personas por la Covid-19, 11 de ellas en la capital, epicentro de la enfermedad.

Fuente: Clarín
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