CASAMIENTO DIVORCIADOS Una consideración desde las fuentes de las bodas judías en tiempos de corona Por Natalio Steiner, director de Comunidades Plus

Con la viralización, no se a que público podrá llegar esta nota vinculada a la situación de los casamientos religiosos judíos en epocas de pandemia. Lo que si le pido al lector, judío o no, religioso o laico, ultraortodoxo o reformista, es que antes de juzgarla, alabarla o cuestionarla, la llegue a leer hasta el final.
Rabí  Ionathan Eibeshutz decía : “ La Torá es como un remedio que purifica al hombre de todo mal, por lo tanto esta escrito no aumenten ni disminuyan ( Deut. 4, 5). Un remedio hay que digerirlo según como lo recetaron. Una cantidad menor no ayuda; una cantidad mayor perjudica “.
En marzo de este año, antes de Pesaj, el rabinato de AMIA y de  organizaciones ortodoxas como Jabad, Ajdut Israel y el templo de  Camargo, sacaron un comunicado advirtiendo sobre la preeminencia de las normas sanitarias nacionales por sobre las reuniones festivas de Pesaj, rezos, sedarim, etc. No se hizo referencia a casamientos porque se daba por descontado que en los días que van de Pesaj  a Shavuot no se realizan casamientos a excepción de Lag Baomer ( hay otras costumbres luego de Lag Baomer pero no vienen al caso).  Siendo así, ¿ qué motivó a estos tres rabinos a oficiar distintos casamientos  ( iban a ser cuatro) desobedeciendo normas de rabinatos ortodoxos ?
Hay varias respuestas. Se argumenta que la fecha de casamiento no puede modificarse por varios motivos. Uno de ellos es que según la Cabalá ( la filosofía mística judía emanada de la Torá y estudiada en profundidad por muy pocos) dice que no puede retrasarse la llegada de un alma a este mundo ( una nueva criatura). Sin embargo, la Halajá( Ley Judía) esta por encima de la  Cabalá y la postergación esta permitida.  De hecho, si uno de los novios se enfermara o si no se pudieran abonar los gastos del casamiento, o si uno de los novios entrara en duelo por la muerte de uno de sus padres, se puede postergar.
Otro argumento es que el noviazgo judío religioso esta sujeto a las reglas estrictas de recato sexual ( los novios deben llegar vírgenes al matrimonio) y por lo tanto no se puede demorar la consumación del acto marital.  Sin embargo, también se podría postergar si la novia tiene un adelantamiento de su período menstrual con lo cual estarían inhibidos de unirse. Para el judaísmo, los actos físicos tienen siempre connotaciones espirituales a considerar. Es más, el rabino Kanievsky, la más importante autoridad ultraortodoxa con vida en Israel, dijo claramente en una de sus obras que  respecto a no postergar un casamiento  “no ha encontrado cita alguna en el Talmud sobre este tema pero reconoce que  “ que es una costumbre ( no un precepto ) arraigada entre grupos muy piadosos”. Pero más allá de estas consideraciones los casamientos deberían ser postergados porque en lugar de ser fuente de futura vida, en estos momentos de pandemia, podrían ser foco de contagio de corona y es conocido que la Torá establece  “ubajarta bajaim “ ( Elegirás la vida) que en este caso es aplicable para evitar la propagación. Además esta el concepto talmúdico de Rabi Schmuel, en el siglo II e.c. que estableció el criterio “ Dina maljuta Dina “ ( la ley del reino o país es ley por encima de la ley religiosa) menos en tres casos : si te quieren obligar a dejar la religión; si te quieren obligar a consumar relaciones sexuales incestuosas o si te quieren forzar a matar a alguién amenazando tu vida. Ninguno de estos tres casos encaja en las limitaciones.
Veamos otro ejemplo halájico muy severo.  Es sabido que Iom Kipur exige un ayuno absoluto. Pero puede darse el caso que una persona ya enferma se sienta  muy mal. Consultado su médico; si este le dice que igual debe seguir ayunando, él puede comer si siente que su vida puede peligrar. Y Iom Kipur es mucho más severo que la postergación de un casamiento.
Un capítulo aparte merecería analizar cierta prensa amarillista en la presentación de estos casos ya que no han tenido el mismo criterio periodístico morboso con un sepelio en Lobos; con una fiesta de cumpleaños de allegados al poder en Santa Cruz o en el baby shower de Necochea, solo para citar algunos ejemplos de peores violaciones a la cuarentena.
Conociendo seguramente todo lo antedicho, ¿ por qué  entonces se siguió adelante con los casamientos?.  Aquí entran a tallar cuestiones personales. Parece que hay quienes quieren ir más lejos que lo que la Torá ordena llegando a situaciones negligentes. No estaría tampoco ausente un defecto que altera a todos los seres humanos en algún momento: la Gaaba ( orgullo o vanidad). El mensaje implícito sería “ yo soy más cuidadoso o estricto que vos “. La gaaba es contraria a la Torá.  De Moises no se conoce ninguna cualidad física en los textos. Sólo se dice que “ es un hombre humilde”. Los rabinos son alumnos y descendientes espirituales de Moises por lo que deben  dar el ejemplo con su accionar cotidiano. La Torá en la perasha Shemini, en el libro de Levítico, nos trae el conocido caso de los dos hijo de  Aharón, Nadav y Abihu,, que al momento de la inauguración del santuario en el desierto, trajeron un fuego extraño y fueron eliminados por Di-s. ¿ Qué fuego extraño traerían personas tan elevadas ?. Los comentaristas traen varias respuestas. Unos dicen que llegaron borrachos por las libaciones; otros dicen que con soberbia enseñaron Halajá por encima de Moises y  Aharón ( regla que subsiste hoy en día de los alumnos hacia los rabinos cuando estos enseñan); otros expresan que hicieron idolatría y otros que lo hicieron por vanidad. ¿ Acaso los rabinos que casaron quisieron  ser más severos en la observancia que Moises y Aharón ?  . No lo creo pero con humildad digo que se equivocaron.

¿ Fue un acto de traición denunciar públicamente estos casamientos ?
Uno de los aspectos menos debatidos en los medios de comunicación y felizmente no abordado por “ opinólogos “ de turno, es  cómo llegaron a los medios masivos los videos viralizados de fiestas transgresoras de la cuarentena.  Según trascendidos fueron vecinos judíos o no judíos molestos por la situación, o por un helicóptero policial que filmaba patios o por alguno de los presentes. Me tocó hace algunos días atrás debatir por Whats App con dos personas que sin haber estado en los casamientos defendieron la realización de los mismos. No solo eso sino que usaban la terminología halájica de Moser o Malshin ( traidor o delator ) para las personas que dieron a conocer la existencia de dichas ceremonias clandestinas.  Es más, uno de ellos me dijo que el código halájico Shuljan  Aruj establece que es “ un traidor al pueblo judío al que denuncia a un judío ante los tribunales gentiles y que su alma no irá al mundo venidero “.  Sostuve un largo intercambio con estas personas y les expresé que no era este el caso. Moser o Malshin es cuando un judío deliberadamente molesta, se burla o actua por odio hacia el judaísmo o quiere obtener un rédito de su actitud ( los judíos que ayudaban muchas veces a los nazis a cambio de beneficios). En este caso es claro que la figura halájica no encuadra porque quien haya denunciado los  casamientos no lo hizo por odio o envidia sino por resguardar los protocolos sanitarios. Algunos otros  detractores de estas justificadas denuncias lo hicieron con odio y desprecio hacia sus propios hermanos y también argumentaron que denunciar esto trae antisemitismo. En verdad, el antisemita no necesita no necesita excusas para que su odio brote. Pero si alguién sería responsable de antisemitismo es aquel que ha provocado la  ruptura de la cuarentena. Con respecto al desprecio hacia sus propios  hermanos hay que recordar que estan violando uno de los más conocidos preceptos de la Torá : “Y amarás a tu prójimo como a ti mismo “.Rabi Akiva, el más grande de los sabios de la Ley Oral, dijo al respecto “ que es una gran regla de la Torá “. Es más, citando nuevamente al rabino Kanievsky ( diario Kikar  Hashabat) dijo que “ esta permitido  denunciar ceremonias y minianim clandestinos en épocas de corona por Din Rodef “ ( la ley del Perseguidor ). ¿ Qué es Din Rodef  ?  Alguién que sin desearle puede provocar la muerte del otro. Por ejemplo, un feto que pone en peligro la vida de su madre ( es uno de los casos en que el judaísmo permite el aborto ). La Torá misma dice “ Al Taamod al dam reeja “ ( no estes parado sobre la sangre de tu prójimo) ¿ Qué significa este precepto ?. Varias cosas. Una es que no puedo pasivamente ver como una persona mata a otra sin hacer nada.  Sería un cómplice indirecto. Esto es válido para esta situación. Con el peligroso brote del corona en Cap.  Fed , los organizadores de los casamientos podrían sin quererlo ser Rodfim ( perseguidores) porque la gente podría contagiarse y enfermarse seriamente . Ya hemos sido testigos de situaciones similares en Nueva York e Israel. También en  Argentina fuimos testigos de la muerte del rabino Gabriel Yabra ( z”l) y su padre Adolfo Yabra (z”l) sin haber participado de ningún casamiento.
Si los rabinos que llevaron a cabo estos casamientos hubieran pensado con algo más de criterio, tendrían que haber gestionado ante las instancias centrales o el gobierno de la Ciudad para hacer un protocolo y poder casar. Ante estas circunstancias si se quiere casar no hacen falta diez varones. Con la pareja, sus padres, dos testigos aptos y quien los case ( puede no ser un rabino ) manteniendo distanciamiento social y los cuidados sanitarios, es probable que los hubieran autorizado. Pero otra vez primó el  “ a mi no me va a pasar” o la aparición de la gaaba. O lo que sería peor : El fanatismo humano en lugar de la palabra divina.
Finalizo la nota casi tal cual como la comencé: a los que no les gusto no me descalifiquen diciendo que soy liberal o laico o no se que otra cosa. Soy sólo un simple judío observante de preceptos pero que considera sacro el estudio de las fuentes y el sentido común antes que emitir opinión o realizar  una acción dañina hacia el otro.  Que no sepamos más de penurias.


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