Startup israelí convierte aguas residuales nocivas en energía renovable

Es posible que las principales industrias estén avanzando rápidamente hacia un futuro tecnológicamente más avanzado e inteligente, pero las soluciones de eliminación de desechos a menudo permanecen estancadas en el pasado.


Las corrientes de aguas residuales especialmente dañinas y complicadas de tratar, producidas por los municipios y las fábricas de elaboración de alimentos en todo el mundo, a menudo son eliminadas mediante la extensión de tierra o, en algunos casos, se vierten en los acuíferos y los ríos.

Buscando llevar el campo del tratamiento de aguas residuales al siglo XXI, y seguir la popularidad de las tecnologías de economía circular, la empresa AgRobics, con sede en Shfar’am, ha desarrollado una nueva tecnología de “bioestabilizador” que mejora el tratamiento de las aguas residuales y recoge biogás para la producción de energía a partir de los residuos ricos en microorganismos.

“Las aguas residuales son un desafío mundial, tanto en los países desarrollados como en los que están en vías de desarrollo, y su tratamiento requiere grandes cantidades de energía y productos químicos”, señaló el cofundador de AgRobics, el profesor Isam Sabbah, jefe del Departamento de Ingeniería Biotecnológica del Colegio Braude en Karmiel.

“Estas aguas residuales se consideran, por lo tanto, una molestia que requiere entre el dos y el cinco por ciento de la producción de energía de una nación. AgRobics ve esta ‘molestia’ como una oportunidad, convirtiendo una corriente de desechos en agua limpia y energía, permitiendo así la reutilización del agua con los nutrientes y la energía almacenada en ella”.

La tecnología patentada de la nueva empresa y respaldada por la compañía nacional de agua Mekorot, presenta una combinación de bacterias antiguas e ingeniería moderna. Archaea, algunas de las primeras formas de vida anaeróbica en el planeta, están acopladas a un nuevo tipo de reactor.

Cuando las aguas residuales son transportadas a través del reactor, las bacterias ingieren los contaminantes, limpian el agua y excretan “biogás valioso” que puede ser aprovechado para producir energía renovable.

La tecnología ha sido probada con éxito en sitios de tratamiento de aguas residuales como en Karmiel y Netufa, y también, en una planta de alimentos en el sur de Israel.

AgRobics está trabajando ahora para establecer su primera planta de demostración en California, después de recibir una subvención de la Fundación BIRD para desarrollar un innovador tratamiento anaeróbico de aguas residuales para plantas de procesamiento de alimentos junto a la empresa local Bennett & Bennett.

Desde que se anunció la asociación, AgRobics ha firmado un memorando de entendimiento para tratar las aguas residuales de una de las envasadoras de frutos secos más grandes del mundo.

“Podemos ser completamente sostenibles, no necesitamos energía para hacer nuestro tratamiento, nosotros producimos la energía”, mencionó el CEO de AgRobics Gilad Horn.

“Podemos convertir una planta en un productor de energía neta sólo con el biogás que producimos. Pueden realizar operaciones enteras con este biogás y a veces tener más de lo que necesitan, y venderlo de nuevo a la red. Con suerte, aquí es donde vamos a ir con el futuro tratamiento de residuos”.

Si bien la solución podría ser de vital importancia para la industria y los municipios de los países desarrollados, Sabbah hace hincapié en el potencial del enfoque de la economía circular para las naciones en desarrollo.

“Con AgRobics, las comunidades pueden tener agua reutilizada, fertilizantes para la agricultura y energía limpia para que los residentes la utilicen”, concluyó Sabbah.



Fuente: Jerusalem Post / Israel Noticias
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