Pilar Rahola, en ACDE: “Habrá que controlar que nadie utilice nuestros miedos para restringir nuestros derechos”

En un encuentro virtual con empresarios argentinos, la periodista e intelectual española explicó que el dilema entre seguridad y libertad marcará la etapa poscoronavirus


“El miedo siempre es un factor que en general tiende a destruirnos. Estamos viviendo una situación que ha inculcado el miedo a no salir adelante, a perder el trabajo, a morir, a enfermar. Todos estos miedos se activan. Estamos más asustados y quizás menos preparados para los retos. Habrá que controlar que nadie utilice nuestros miedos para restringir nuestros derechos”.

Esta fue la advertencia que dejó la periodista, escritora y ex diputada española Pilar Rahola en un encuentro virtual con empresarios argentinos. Allí, dio su visión sobre cuáles son los tres dilemas que dejó en el mundo la pandemia del coronavirus. Y alertó sobre los riesgos de una mayor restricción de derechos y libertades como consecuencia de las medidas para contener los contagios.

"El modelo alemán ha sido de más democracia. Hizo todos los deberes. Dio una gran responsabilidad a los ciudadanos, con confianza mutua entre gobernante y gobernados"

Rahola habló de una crisis sanitaria global que aún no tiene solución, que llegará con la vacuna o cuando se alcance la mayor cantidad de personas inmunizadas. Pero, al mismo tiempo, alertó sobre la crisis política que genera tres dilemas: entre confinamiento y economía, que no tienen una solución clara todavía; seguridad versus libertad; y los Estados patriarcales, que controlan todo el poder, versus Estados más democráticos. “Estos dilemas van a marcar el poscoronavirus”, alertó.

Con todo, mencionó dos modelos que marcan las diferencias entre Estado democrático y patriarcal en medio de la pandemia: Alemania y Hungría. “El modelo alemán ha sido de más democracia. Hizo todos los deberes. Dio una gran responsabilidad a los ciudadanos, con confianza mutua entre gobernante y gobernados. Creyó en las administraciones pequeñas para tomar decisiones sanitarias. Funcionaron los parlamentos y el derecho de protesta. Alemania estaba preparada para la pandemia como nadie”, describió en el primer panel del XXIII Encuentro Anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE).

“En cambio, Hungría anula las elecciones, da poderes extraordinarios sin límite de tiempo y restringe derechos civiles individuales; pero los ratings del coronavirus han sido nefastos. El poder absoluto no da soluciones a la crisis sanitaria”, señaló.

En el medio de la pandemia, Rahola alertó sobre la tentación de ir hacia las autarquías, erosionar la democracia y restringir el Estado de derecho y la fortaleza de las empresas, de la prensa independiente y de los diferentes poderes que se controlan entre ellos. “Va a haber un debate muy severo. Esta tentación de restringir derechos con planteos de extrema derecha, de populismo muy a la derecha o a la izquierda también están haciendo democracias de bajo nivel. Es el debate fundamental”, indicó.

"Va a haber un debate muy severo. Esta tentación de restringir derechos con planteos de extrema derecha, de populismo muy a la derecha o a la izquierda también están haciendo democracias de bajo nivel"

Para la escritora española, otro debate clave en la pospandemia es sobre los liderazgos en medio del caos. Con cuestionamientos a los liderazgos de los Estados Unidos, China, Rusia, en un mundo complejo donde los referentes se van a mover. “Países como los nuestros quedan en un terreno complicado. Auguro una época de populismos preocupantes y de democracias débiles. Va a ser difícil mantener con salud a las repúblicas”.

Durante la charla, Rahola señaló que el único elemento fundamental es que los Estados caminen de la mano del mundo empresarial. “Los populismos extremos, antiempresarios y antieconomía van a hundir a los países. En lugar de ahogar más a la economía con discursos populistas hay que reactivar la economía sin ahogar al sector empresarial”, señaló.

Para Rahola, los empresarios tienen que tomar un rol de liderazgo y no tienen que ser criminalizados. “¿Quieren ciudadanos que pongan la mano para recibir el pescado o gente que ponga las cañas de pescar? El empresario es el que pone las cañas de pescar”, dijo.

También remarcó que las únicas empresas que, en este contexto, pueden ayudar son las “empresas con alma”, que se preocupan por sus trabajadores y consideran que lo fundamental es crear trabajo. “Aquella empresa que de alguna manera activa y reactiva la economía, debajo de los números, de las cuentas, ve que detrás hay un ser humano. Esa es la empresa con alma”, precisó.

Como aspecto positivo, destacó que durante la pandemia la sociedad también sacó lo mejor de sí misma, lo que se vio reflejado en miles de horas de trabajo de médicos y otros servicios públicos. “Hemos visto ganas de ayudar, valoricemos la parte luminosa. Si el prójimo ha tenido algún sentido ha sido en esta pandemia”, agregó. Otro aspecto positivo que destacó fue la revolución digital, que se aceleró y extendió nuevas modalidades como el teletrabajo.


Fuente: Infobae
Share on Google Plus

0 comentarios:

Publicar un comentario