Netanyahu: "El éxito de las conversaciones con Líbano podría ser el primer paso hacia una paz verdadera"

 El primer ministro Benjamin Netanyahu expresó la esperanza el jueves de que las conversaciones iniciadas esta semana para resolver una disputa fronteriza marítima entre Israel y el Líbano eventualmente conduzcan a un acuerdo de paz entre el estado judío y el país enemigo al norte.

Durante su discurso para abrir el debate de la Knéset sobre el acuerdo de normalización de Israel con los Emiratos Árabes Unidos, Netanyahu reconoció que mientras el grupo terrorista Hezbolá “controle en la práctica el Líbano, no puede haber paz real con este país”, publicó The Times of Israel.

Pero luego pasó específicamente a las conversaciones marítimas, las primeras negociaciones entre los países en 30 años, que dijo tienen “un enorme potencial y significado económico, tanto para ellos como para nosotros.

“Hago un llamado al gobierno libanés para que continúe completando estas conversaciones para demarcar la frontera marítima, y ​​tal vez esto marque el primer paso hacia otro día que vendrá, en el futuro, [donde] logremos la paz verdadera”, dijo Netanyahu.

“Desde el comienzo del sionismo, una de nuestras manos ha estado sosteniendo un arma en defensa y la otra mano estaba extendida hacia todos los que quieren la paz”, declaró. “Dicen que la paz se hace con los enemigos. Falso. Se hace la paz con los que han dejado de ser enemigos. La paz se hace con aquellos que desean la paz y que ya no siguen comprometidos con tu aniquilación”.

Líbano e Israel, técnicamente todavía en guerra, mantuvieron conversaciones sin precedentes bajo los auspicios de Naciones Unidas y Estados Unidos el miércoles en un esfuerzo por despejar el camino para la exploración de petróleo y gas en un “tiempo razonable”.

En una declaración conjunta posterior, Estados Unidos y la ONU dijeron que las conversaciones habían sido “productivas” y que los delegados habían “reafirmado su compromiso de continuar las negociaciones a finales de este mes”.

Hezbolá dijo la semana pasada que las conversaciones con Israel no constituyen una normalización o conversaciones de paz con el estado judío.

“A pesar de toda la charla que ha estado circulando, el marco de negociación se ocupa de nuestras fronteras marítimas del sur y la reclamación de nuestra tierra, para delinear nuestra soberanía nacional”, dijo el Bloque de Lealtad a la Resistencia, el ala política de Hezbolá, en un comunicado el 8 de octubre.

“No tiene absolutamente nada que ver con ‘reconciliarse’ con el rapaz enemigo sionista, ni con la normalización que han adoptado algunos países árabes”, agregó el grupo terrorista, refiriéndose a los recientes acuerdos que Israel alcanzó con los Emiratos Árabes Unidos y Baréin.

Las conversaciones, celebradas en una base de las fuerzas de paz de la ONU en la ciudad fronteriza libanesa de Naqura, duraron alrededor de una hora y se produjeron semanas después de que Baréin y los Emiratos Árabes Unidos se convirtieran en los primeros estados árabes en establecer relaciones con Israel desde Egipto en 1979 y Jordania 1994.

Una segunda ronda de negociaciones se llevará a cabo el 28 de octubre.

El jueves, el presidente del parlamento libanés, Nabih Berri, se reunió con el subsecretario de Estado de Estados Unidos para Asuntos del Cercano Oriente, David Schenker, quien se encuentra en el país liderando las conversaciones por Estados Unidos.

Berri ha sido el principal funcionario libanés que ha tratado con mediadores estadounidenses en relación con la disputa con Israel durante la última década.

Israel ya ha desarrollado una industria de gas natural en otras partes de sus aguas económicas, y el Líbano espera que los descubrimientos de petróleo y gas en sus aguas territoriales lo ayuden a superar la peor crisis económica y financiera de su historia moderna.

La crisis económica del Líbano es el resultado de décadas de corrupción y mala gestión, pero ha empeorado dramáticamente por la pandemia de coronavirus y por una explosión masiva en Beirut el 4 de agosto, que mató e hirió a muchos y causó daños por valor de miles de millones de dólares.

Schenker visitó Beirut después de la explosión y se reunió con miembros de la sociedad civil del Líbano. No mantuvo conversaciones con políticos en ese momento.

La comunidad internacional ha dicho que no ayudará al Líbano a salir de su crisis económica antes de que implemente reformas importantes, además de combatir la corrupción.



Fuente: AP / ©EnlaceJudío

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