Rabino Szlajen: “Espero que se dé un debate serio sobre el aborto y no discursos de barricadas”


En la tarde de ayer se realizó en el Hotel Guaraní una jornada sobre “El aborto como problema bioético”, donde uno de los disertantes  fue el rabino y doctor en filosofía Fishel Szlajen. El conferencista dialogó con El Litoral sobre su exposición en la comisión de Diputados y Cámara de Senadores de la Nación, de los puntos débiles del protocolo de Interrupción Voluntaria del Embarazo, la educación sexual, el debate en torno a la legalización y la apostasía.
“Las personas que me invitaron y también yo, pienso necesario hablar de este tema tan acuciante, aun después de que ya se haya expedido el Senado y Diputados. La charla está dirigida a toda persona interesada y no es exclusiva solo para académicos. Van a poder escuchar visiones de la parte médica, jurídica y jurídica-teológica del judaísmo, el judaísmo como religión de base monoteísta; voy a exponer cómo a través del judaísmo y, aplicable a cualquier persona, damos las bases para pensar al aborto como problema bioético, no necesariamente desde la fe, desde la propia axiología, por eso es una conferencia dirigida a toda persona interesada”, comentó el rabino, quien también es investigador, profesor y miembro titular de la Pontificia Academia para la Vida (Vaticano).
Respecto a uno de los principales puntos que trató en sus exposiciones en el Congreso nacional, recordó que “el argumento de que el feto no es persona o que la reducción de la decisión a la intimidad de la mujer con su cuerpo, se caen con el judaísmo, que cree que el feto no es persona, lo es al nacer; no obstante, son considerados seres humanos y la prohibición recae sobre la manipulación del ser humano aun cuando no es persona; ser persona es una categoría jurídica que le recae al ser humano”. “Entonces, antes de nacer no es persona pero sí ser humano. Se habló de eliminar un ser humano simplemente porque conflictúa con sus intereses, no quiero enfatizar en argumentos teológicos porque si hablamos de argumentos teológicos entendemos que a partir de la concepción tiene un alma”, comentó a este diario.
“El hecho de que es un ser humano vivo está respaldado en cualquier libro de embriología, genética o biología que define al feto como entidad biológica, con ADN distinto al de su madre y con fuerza inherente de desarrollo inherente, diferente al de la mujer. La pregunta que resume el debate es: ¿una persona nacida tiene derecho a matar a otra porque es conflictivo con sus intereses? No quiero disminuir ese conflicto, ese conflicto de la mujer y de la pareja que estuvo ausente en este debate, ¿qué pasa con ese varón que abandonó o la instigó a la mujer a practicarse el aborto ilegal?”, expresó el rabino a El Litoral.
Durante el debate en el Congreso de la Nación, el filósofo también hizo referencia al protocolo de aborto no punible en el país que no se aplica en la mayoría de las provincias.

Al respecto, indicó: “El judaísmo reconoce en casos de violación o en casos de que la mujer esté en peligro, lo que está prohibido es el aborto arbitrario. Para el judaísmo es obligatorio abortar en caso de decidir la vida del feto o de la madre, hay una ley que indica que puede matar cuando su propia vida está en peligro, cuando la vida nueva viene a atentar sobre la preexistente. En caso de violación porque hay un delito y cuyo resultado de ese delito amenaza la salud psicofísica de la mujer”.
“Lo que se prohíbe es el aborto arbitrario, que es lo que se quiso legislar, simplemente porque se quiere abortar. Matar a un ser humano porque conflictúa con intereses de otros. La excusa fue evitar abortos clandestinos, pero esto no los evita. Cuando se da en hospitales es más seguro, pero entran dos y sale uno. Debemos generar políticas para evitar embarazos no deseados, para eso hay que ponerse a trabajar y no legislar leyes populistas. Falta información, campañas de educación sexual y contención a la mujer que está en conflicto con su embarazo. Lo que proponen con el proyecto es que si a ustedes les molesta el resultado, que vaya y lo elimine, con esto se despoja de su función al Estado, la función primaria de intervenir para que no prevalezca el más fuerte sobre el más débil. Acá el Estado como en muchos otros aspectos se quiere despojar de su responsabilidad”, agregó.
La educación sexual fue uno de los principales temas durante el debate que se dio desde principio de año e inclusive luego de la votación el 8 de agosto pasado. En este sentido, coincidió con médicos consultados por este medio en este marco y dijo que “tenemos las herramientas, hay una falla del sistema político, de no haber hecho campañas cuando se tuvo que hacer”. “Si hubieran hecho eficientes campañas para prevenir embarazos no deseados no tendríamos que discutir esta ley, más allá del oportunismo que hubo; esto es culpa de todos los sectores”, opinó.
“El Presidente habilitó un debate que tampoco fue así, fueron discursos de barricadas que no aportaron conocimientos, se dijeron barbaridades de un lado y del otro,  con lo cual pienso que ni siquiera fue un debate. Fue un ensayo tercermundista de lo que debería ser un debate serio. El proyecto presentado tampoco fue serio, hablan de que no es delito, no existen artículos en los códigos que se expresen así, lo que se hace es prohibir acciones. El que redactó no sabe de leyes y se destaca que se puede revocar la objeción de conciencia, es decir, este proyecto de ley vino por todo, vino a llevarse todo puesto y fracasó”, expresó en referencia a la iniciativa rechazada por senadores.
El rabino habló con El Litoral sobre la separación entre la Iglesia Católica y el Estado, y la propuesta de apostasía. Al respecto, indicó: “No podría opinar sobre la Iglesia, sí creo que cuando ellos se refieren a la separación hablan de que el Estado no financie más a la Iglesia. No estamos viviendo en un Estado clerical, ningún Estado clerical hubiera permitido el matrimonio igualitario o el divorcio. No dicen que financien a otras religiones, dicen que no debe financiar a la Iglesia Católica, creo que buscan debilitar para que no tenga ingerencias en debates como el aborto y la eutanasia”.
“Este proyecto de ley se viene proponiendo hace mucho y quedaba en comisión. Espero que se dé un debate serio y voy a accionar para que sea así, sin chicanas, sin presiones y sin presiones falaces como las de algunos medios que tergiversaban cuestiones. El debate serio es la consecuencia de una sociedad madura que quiere poner sobre la mesa un tema en conflicto”, concluyó el rabino.

Fuente: El Litoral
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